Rituales de introspección

«La mayoría de la gente quiere cambiar el mundo para mejorar su vida, pero el mundo que deben cambiar primero es el que llevan dentro». John C. Maxwell

Los rituales de introspección son acciones deliberadas y repetidas, diseñadas para fomentar la autorreflexión, el crecimiento personal y una comprensión más profunda. Esta serie es una reflexión sobre los antiguos lenguajes que nuestros antepasados mantenían con el mundo vegetal. Es también una reflexión sobre el uso del tarot como herramienta para explorar la psique, conectar con la sincronicidad y acceder al momento presente a través de los arquetipos y símbolos que contiene.

Como bien dice George Washington Carver: «Los secretos están en las plantas, pero para descubrirlos hay que amarlas». Las plantas son portales. He tenido el placer de pasar tiempo con cada una de estas plantas. Las veo y las saludo en mi barrio o en la inmensa selva de Yucatán. Algunas las consumo como alimento o medicina. Cada una tiene una hermosa historia que contar y puedes leer más información haciendo clic en cada imagen.

Esta serie se creó para una exposición especial que se inauguró durante La Noche Blanca en Mérida, Yucatán, los días 22 y 23 de mayo de 2026.

La traducción al español está disponible a través de la barra de idiomas situada en la esquina superior derecha. (Versión de escritorio) Para la versión móvil: haz clic en las tres barras y cambia el idioma.

Notas sobre la serie

Un detalle difícil de fotografiar y su significado:

Cada cuadro tiene un borde azul metalizado pintado a mano, inspirado en dos cosas: los manuscritos antiguos y un reciente hallazgo arqueológico.

Los textos antiguos enmarcados o ribeteados con lapislázuli simbolizaban una conexión celestial. Muy apreciada en el mundo antiguo, esta piedra de un azul intenso representaba los cielos, lo que convertía cualquier texto que llevara su borde —como pergaminos antiguos, mapas o manuscritos iluminados— en un objeto profundamente sagrado. Las culturas antiguas (como los sumerios, los babilonios y los egipcios) consideraban que esta piedra de un azul intenso, salpicada de motas de pirita dorada, era una manifestación física de los cielos celestiales y del cielo nocturno estrellado. Un borde de lapislázuli servía como puerta de entrada, literal o simbólica, al reino de los dioses. Muchos antiguos creían que la piedra tenía cualidades apotropaicas (que ahuyentaban el mal). Se creía que enmarcar escrituras esotéricas, mágicas o religiosas en lapislázuli protegía el conocimiento que contenían de los espíritus malévolos.

Recientemente se han descubierto las primeras pruebas materiales de que existieron mujeres escribas, lo que sugiere que estas, al igual que las artistas, no solo existieron, sino que poseían una gran destreza, gozaban de gran prestigio y se les confiaban algunos de los pigmentos más caros de los que disponían los artistas del siglo XI. MÁS INFORMACIÓN

Nota: esta serie se inspira en las imágenes de la baraja original del baraja del Tarot Rider-Waite, que es de dominio público.